Vaca Muerta sumó un nuevo movimiento dentro de la infraestructura prevista para ampliar la capacidad argentina de exportación de petróleo. En Bahía Blanca, quedó completado el operativo de puesta a flote de las embarcaciones que serán utilizadas en las obras marítimas del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
La operación vinculada con Vaca Muerta forma parte de la logística necesaria para avanzar con la futura terminal offshore de Punta Colorada, en Río Negro, el punto elegido para la salida al exterior del crudo producido en la formación neuquina. Las nuevas imágenes registradas en Bahía Blanca permiten observar a las embarcaciones ya sobre el agua, después de completar una descarga que demandó coordinación entre distintos actores de la actividad portuaria y marítima.
El protagonista principal de esta etapa fue el White Marlin, un buque semisumergible especialmente preparado para transportar grandes estructuras y embarcaciones. La nave llegó al puerto bahiense con parte de la flota que tendrá participación durante la etapa offshore del proyecto.
Entre las embarcaciones descargadas se destaca el Seminole, una unidad especializada que tendrá un papel importante en los trabajos relacionados con la instalación de la tubería submarina. Su presencia forma parte del despliegue previsto para construir la infraestructura marítima que conectará el sistema terrestre del VMOS con las futuras instalaciones de carga offshore.
La flota también incluye remolcadores y otras embarcaciones auxiliares que brindarán apoyo durante las distintas etapas de los trabajos. Con la puesta a flote terminada, las unidades quedan preparadas para continuar con las tareas de organización y posterior movilización hacia la zona de Punta Colorada, sobre el golfo San Matías.
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur contempla un oleoducto de aproximadamente 437 kilómetros, destinado a vincular la producción de Vaca Muerta con la costa rionegrina. En Punta Colorada se desarrolla la terminal desde la cual el petróleo será transferido a grandes buques para su posterior envío a los mercados internacionales.
Una parte fundamental de esa infraestructura estará ubicada bajo el mar. Por eso, contar con embarcaciones especializadas resulta clave para avanzar con las obras offshore. La llegada de la flota a Bahía Blanca representa, en ese sentido, uno de los movimientos logísticos más visibles asociados hasta ahora con la construcción del proyecto.






































