La empresa transportadora de gas TGS recibió solicitudes que superaron los 32 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) por parte de los cargadores que buscan asegurarse parte de la capacidad incremental de las obras de ampliación del Gasoducto Perito Moreno, con lo cual casi triplicó la disponibilidad de este primer tramo de apertura. De esta puja podían participar productores, comercializadores, industrias, generadores o distribuidoras.
Este proceso de open season forma parte del proyecto de ampliación del sistema que la empresa se adjudicó en noviembre pasado y que debe estar operativo para el invierno de 2027. Las obras que fueron motivo de la primera iniciativa privada de la actual gestión de Gobierno busca eliminar las restricciones logísticas que hoy condicionan el crecimiento de la cuenca neuquina y generaron el interés de los productores.
El CEO de la compañía, Oscar Sardi, al participar del evento Vaca Muerta Insights junto al CEO de Oldelval, Ricardo Hösel, manifestó que «la apertura de las ofertas por la parte correspondiente a prepagos fue muy exitosa«. La compañía ya avanzó en una preselección técnica: «Se hizo una preselección en función de un pronóstico de todos aquellos que tienen las mejores condiciones de oferta, y ahora esto tiene que ir a Enargas y a Secretaría de Energía para reafirmar que lo que está proponiendo TGS es correcto».
Finalmente, el ejecutivo aclaró que este esquema es apenas el inicio de una estrategia de expansión más amplia. «Nos queda la segunda etapa. Vamos a esperar que ocurra este open season que va a organizar la Secretaría de Energía en conjunto con Enargas (una vez que se defina la transferencia de contratos de Cammesa y Enarsa hacia las distribuidoras), y a partir de ese momento vamos a sacar open season por la segunda parte de lo que corresponde a la iniciativa privada«, detalló Sardi.
Según la hoja de ruta de la transportadora, esta fase de ampliación del GPM contempla 14 MMm3/d adicionales, de los cuales 12 MMm3/d tienen como destino el área del Gran Buenos Aires y los 2 MMm3/d restantes se orientan al polo de Bahía Blanca. Las obras están demandando una inversión de US$700 millones y se divide en dos etapas.
El proyecto de NGLs como solución estructural
Sardi también se refirió al reciente anuncio del proyecto de industrialización de líquidos del shale gas conocido como NGLs, que demandará una inversión de US$3.000 millones según lo anunciado por los accionistas de TGS en Nueva York en ocasión del Argentina Week. La iniciativa es una respuesta técnica a un problema crítico que enfrentan los productores en la cuenca.
La empresa transportadora de gas TGS recibió solicitudes que superaron los 32 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) por parte de los cargadores que buscan asegurarse parte de la capacidad incremental de las obras de ampliación del Gasoducto Perito Moreno, con lo cual casi triplicó la disponibilidad de este primer tramo de apertura. De esta puja podían participar productores, comercializadores, industrias, generadores o distribuidoras.
Este proceso de open season forma parte del proyecto de ampliación del sistema que la empresa se adjudicó en noviembre pasado y que debe estar operativo para el invierno de 2027. Las obras que fueron motivo de la primera iniciativa privada de la actual gestión de Gobierno busca eliminar las restricciones logísticas que hoy condicionan el crecimiento de la cuenca neuquina y generaron el interés de los productores.
El CEO de la compañía, Oscar Sardi, al participar del evento Vaca Muerta Insights junto al CEO de Oldelval, Ricardo Hösel, manifestó que «la apertura de las ofertas por la parte correspondiente a prepagos fue muy exitosa«. La compañía ya avanzó en una preselección técnica: «Se hizo una preselección en función de un pronóstico de todos aquellos que tienen las mejores condiciones de oferta, y ahora esto tiene que ir a Enargas y a Secretaría de Energía para reafirmar que lo que está proponiendo TGS es correcto».
Finalmente, el ejecutivo aclaró que este esquema es apenas el inicio de una estrategia de expansión más amplia. «Nos queda la segunda etapa. Vamos a esperar que ocurra este open season que va a organizar la Secretaría de Energía en conjunto con Enargas (una vez que se defina la transferencia de contratos de Cammesa y Enarsa hacia las distribuidoras), y a partir de ese momento vamos a sacar open season por la segunda parte de lo que corresponde a la iniciativa privada«, detalló Sardi.
Según la hoja de ruta de la transportadora, esta fase de ampliación del GPM contempla 14 MMm3/d adicionales, de los cuales 12 MMm3/d tienen como destino el área del Gran Buenos Aires y los 2 MMm3/d restantes se orientan al polo de Bahía Blanca. Las obras están demandando una inversión de US$700 millones y se divide en dos etapas.
El proyecto de NGLs como solución estructural
Sardi también se refirió al reciente anuncio del proyecto de industrialización de líquidos del shale gas conocido como NGLs, que demandará una inversión de US$3.000 millones según lo anunciado por los accionistas de TGS en Nueva York en ocasión del Argentina Week. La iniciativa es una respuesta técnica a un problema crítico que enfrentan los productores en la cuenca.
En paralelo a las tareas de repotenciación, la compañía avanza en el desarrollo del proyecto Duplicar Norte. «Es un oleoducto de US$380 millones que viene a conectar lo que es el hub norte de Vaca Muerta con la estación de bombeo Allen. Ya está en plena construcción, tiene una capacidad inicial en esta primera etapa de 220.000 barriles, pero va a ser ampliable hasta 500.000«, explicó.
Más allá de las nuevas trazas, el plan de inversión incluye un fuerte componente de mantenimiento sobre la red histórica de 1.700 kilómetros, que promedia los 60 años de antigüedad. Hösel señaló que la compañía deberá invertir más de US$1.000 millones adicionales para que ese sistema «esté a tono con los ductos nuevos», elevando la inversión total de la transportadora a unos US$2.000 millones al finalizar las actual obras.
Hacia el final de la década, con la combinación de las obras de la compañía y la puesta en marcha del sistema Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) «la cuenca va a tener una capacidad de evacuación de un millón y medio de barriles, con lo cual yo creo que a nivel de infraestructura central o core de petróleo, vamos a tener hasta el 2030 o 2031 resuelto«. El próximo desafío, indicó, se desplazará hacia los ductos de captación que conecten cada yacimiento con estos grandes sistemas troncales. (EcoJournal).










































