Especialistas y empresarios analizaron los desafíos y oportunidades de la integración energética regional entre Brasil y Argentina, en un contexto atravesado por la tensión en los precios internacionales de los hidrocarburos y la necesidad de unificar regulaciones e infraestructura para garantizar una provisión confiable a largo plazo, con eje en el gas de Vaca Muerta como vector de abastecimiento hacia el sur industrial brasileño y los mercados globales.
El encuentro se realizó en formato híbrido -presencial y virtual- en las oficinas del estudio O’Farrell, en el barrio porteño de Barrio Norte, como antesala del “Cambras Day”, previsto para el próximo 2 de junio y organizado por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña de la República Argentina.
Las palabras de apertura estuvieron a cargo de Analía Canale, directora ejecutiva de CAMBRAS, quien puso el foco en el rol estratégico de la energía en la agenda bilateral. «No es casual que hayamos empezando este evento con el tema de la energía, como dijo el emebajdor esta situación y oportunidad de demanda de gas de Brasil, y la posibilidad y potenicialidad de Vaca Muerta de ofrecer gas al mundo, es una opotunidad de calidad que tenemos hoy, con el desafio del desarrollo de la infraestructura, para que esa integración pueda ser más certera y precisa, con solidez de contratos y articulación público-privada», sostuvo ante empresarios, consultores y analistas.
Por su parte, Igor Goulart, encargado de las áreas de energía, agricultura y minería de la Embajada de Brasil en Buenos Aires, remarcó la complejidad -y al mismo tiempo el potencial- del vínculo bilateral. Aseguró que las relaciones son «complejas, pero es algo bueno», ya que abarcan múltiples dimensiones, incluida la integración gasífera, cada vez más sofisticada. «Esta realación es un gana-gana, porque nosotros tenemos el Presal, que inyecta crudo y gas, pero Brasil tiene una demanda creciente, sobretodo por el lado del gas de buena calidad», destacó.
En esa línea, Goulart subrayó el rol complementario de los países de la región: Bolivia enfrenta el desafío de sostener la producción en sus cuencas maduras, aunque mantiene infraestructura clave de exportación hacia Brasil, mientras que Argentina cuenta con el potencial de Vaca Muerta. «Con estas fuentes Brasil puede convertirse en una potencia energética, y Argentina puede aprovechar para tener recursos de exportaciones», afirmó.
El funcionario también recordó la firma, en 2024, del Memorando de Entendimiento (MOU) para avanzar en la comercialización de gas argentino hacia Brasil, un acuerdo que se encamina a definiciones concretas. «El primer desafío es el marco regulatorio, porque Brasil y Argentina tienen modelos distintos. Otro tema para el balance de oferta y demanda son los precios: cuando estén las condiciones concretas de mercado la tendencia es que bajes, hoy tenemos la necesidad de que bajen. Así, Brasil, Argentina y Bolivia tienen que caminar en un sendero bajo de precios, porque la demanda va a ser grande. El tercer desafío es la infraestrucutra: Bolivia ya lo tiene resuleto con el Gasbol, pero Argenitna necesita la ampliación del Gasoducto Perito Moreno».
En paralelo, destacó el avance de Brasil en materia de licitaciones energéticas, aunque advirtió sobre los desafíos de la transición. «Es prositivo tener energías renovables, pero tiene un riesgo de despecho, por eso es clave sumar fuentes confiables, no solamente el gas natural, también carbón y fueloil, pueden poner en balance a la transición energética, que ya está en Brasil, con 90% de la matriz energética de renovables. Ahora falta armonizarla con la seguridad energética de fuentes confiables».
De cara al futuro, Goulart proyectó un crecimiento sostenido de la demanda energética brasileña, con una matriz diversificada similar a la de los mercados desarrollados. «Las condiciones estrucuturales las tenemos para abastecernos de Vaca Muerta, con demanda creciente y una producción no convencional a la que le falta una demanda estratégica. Según se estima, la producción de gas en Argentina puede crecer 60%», concluyó.
Fernando Montera, gerente de Regulaciones de Distribución y Transporte del Instituto de Petróleo de Brasil (IPB), estimó que la integración gasífera es muy imporante. «Brasil ya tiene la infraestrucutar para importar desde Bolivia, pero hay que mejorar el sistema desde Argentina. Son tres países difeterens que se necesitan organizar y garantizar la importación, frente al crecimiento de la demanda brasileña», aseguró a través de una videollamada.
Para lograrlo, Montera apeló a la necesidad de «flexibilización» por de los marcos y precios. «El gas que finalmente llega a Brasil tiene que ser competitivo», afirmó, y agregó que en el futuro la demanda de gas puede escalar a volúmenes muy altos, por eso las subastas.
La primera subasta de transmisión eléctrica de 2026 en Brasil terminó con los cinco lotes ofertados adjudicados, atrayendo 3.300 millones de reales (u$s630 millones) en inversiones. Los destaques fueron Cymi Construcciones y Participaciones y Engie, que se adjudicaron dos lotes cada una. El otro ganador fue el Consorcio BR2ET Transmissora, que obtuvo un lote con capex de 240,4 millones de reales. La subasta estuvo destinada a la construcción y mantenimiento de 798km de líneas de transmisión y a la expansión de 2.150MVA de capacidad.
Las palabras de apertura estuvieron a cargo de Analía Canale, directora ejecutiva de CAMBRAS, quien puso el foco en el rol estratégico de la energía en la agenda bilateral. «No es casual que hayamos empezando este evento con el tema de la energía, como dijo el emebajdor esta situación y oportunidad de demanda de gas de Brasil, y la posibilidad y potenicialidad de Vaca Muerta de ofrecer gas al mundo, es una opotunidad de calidad que tenemos hoy, con el desafio del desarrollo de la infraestructura, para que esa integración pueda ser más certera y precisa, con solidez de contratos y articulación público-privada», sostuvo ante empresarios, consultores y analistas.
Por su parte, Igor Goulart, encargado de las áreas de energía, agricultura y minería de la Embajada de Brasil en Buenos Aires, remarcó la complejidad -y al mismo tiempo el potencial- del vínculo bilateral. Aseguró que las relaciones son «complejas, pero es algo bueno», ya que abarcan múltiples dimensiones, incluida la integración gasífera, cada vez más sofisticada. «Esta realación es un gana-gana, porque nosotros tenemos el Presal, que inyecta crudo y gas, pero Brasil tiene una demanda creciente, sobretodo por el lado del gas de buena calidad», destacó.
En esa línea, Goulart subrayó el rol complementario de los países de la región: Bolivia enfrenta el desafío de sostener la producción en sus cuencas maduras, aunque mantiene infraestructura clave de exportación hacia Brasil, mientras que Argentina cuenta con el potencial de Vaca Muerta. «Con estas fuentes Brasil puede convertirse en una potencia energética, y Argentina puede aprovechar para tener recursos de exportaciones», afirmó.
El funcionario también recordó la firma, en 2024, del Memorando de Entendimiento (MOU) para avanzar en la comercialización de gas argentino hacia Brasil, un acuerdo que se encamina a definiciones concretas. «El primer desafío es el marco regulatorio, porque Brasil y Argentina tienen modelos distintos. Otro tema para el balance de oferta y demanda son los precios: cuando estén las condiciones concretas de mercado la tendencia es que bajes, hoy tenemos la necesidad de que bajen. Así, Brasil, Argentina y Bolivia tienen que caminar en un sendero bajo de precios, porque la demanda va a ser grande. El tercer desafío es la infraestrucutra: Bolivia ya lo tiene resuleto con el Gasbol, pero Argenitna necesita la ampliación del Gasoducto Perito Moreno».
En paralelo, destacó el avance de Brasil en materia de licitaciones energéticas, aunque advirtió sobre los desafíos de la transición. «Es prositivo tener energías renovables, pero tiene un riesgo de despecho, por eso es clave sumar fuentes confiables, no solamente el gas natural, también carbón y fueloil, pueden poner en balance a la transición energética, que ya está en Brasil, con 90% de la matriz energética de renovables. Ahora falta armonizarla con la seguridad energética de fuentes confiables».
De cara al futuro, Goulart proyectó un crecimiento sostenido de la demanda energética brasileña, con una matriz diversificada similar a la de los mercados desarrollados. «Las condiciones estrucuturales las tenemos para abastecernos de Vaca Muerta, con demanda creciente y una producción no convencional a la que le falta una demanda estratégica. Según se estima, la producción de gas en Argentina puede crecer 60%», concluyó.
Fernando Montera, gerente de Regulaciones de Distribución y Transporte del Instituto de Petróleo de Brasil (IPB), estimó que la integración gasífera es muy imporante. «Brasil ya tiene la infraestrucutar para importar desde Bolivia, pero hay que mejorar el sistema desde Argentina. Son tres países difeterens que se necesitan organizar y garantizar la importación, frente al crecimiento de la demanda brasileña», aseguró a través de una videollamada.
Para lograrlo, Montera apeló a la necesidad de «flexibilización» por de los marcos y precios. «El gas que finalmente llega a Brasil tiene que ser competitivo», afirmó, y agregó que en el futuro la demanda de gas puede escalar a volúmenes muy altos, por eso las subastas.
La primera subasta de transmisión eléctrica de 2026 en Brasil terminó con los cinco lotes ofertados adjudicados, atrayendo 3.300 millones de reales (u$s630 millones) en inversiones. Los destaques fueron Cymi Construcciones y Participaciones y Engie, que se adjudicaron dos lotes cada una. El otro ganador fue el Consorcio BR2ET Transmissora, que obtuvo un lote con capex de 240,4 millones de reales. La subasta estuvo destinada a la construcción y mantenimiento de 798km de líneas de transmisión y a la expansión de 2.150MVA de capacidad.
Fuente: Ambito.





































