El precio del barril de Medanito, el crudo liviano que se produce principalmente en la Cuenca Neuquina, está sintiendo los efectos del fuerte encarecimiento global de los fletes petroleros. La estrategia adoptada por los productores de petroleo crudo en el Golfo Pérsico para sacar la producción por el estrecho de Ormuz está alejando a los buques de las rutas sudamericanas y forzando a los productores en la región a aceptar importantes descuentos en sus precios.
Los precios de los fletes de crudo normalmente representan entre un 5 y 10% del precio final del barril de crudo que pagan las refinadoras. Sin embargo, la fuerte demanda en Asia de buques VLCC (Very Large Crude Carrier), los tanqueros de mayor tonelaje en la industria, está otorgando a las navieras un mayor poder para fijar tarifas más elevadas, reduciendo los márgenes de las productoras a nivel global y de las refinadoras emplazadas en mercados como Europa, la India y Asia Oriental.
En el caso del Medanito, en la jornada del lunes en Puertos Rosales se registraron descuentos de US$ 8,5 por barril contra los contratos futuros (M2 y M3) de ICE Brent, según el relevamiento diario de precios que realiza Argus. Es el descuento más bajo en el Medanito registrado en lo que va del presente año. El Brent es el barril de referencia para las inversiones en Vaca Muerta.
Los crudos de la región como los brasileños Mero, Tupi y Buzios, los ecuatorianos Napo y Oriente, y los colombianos Castilla y Vasconia están registrando descuentos todavía más agresivos, de entre 18 y 35 dólares por barril.
Los descuentos en los crudos brasileños se ubican en el orden de 25 dólares contra el precio al contado (spot) del Brent, que ayer cerró a 109 dólares por barril. Los crudos de Brasil tienen un mayor costo logístico por el tipo de operatoria requerida para evacuar la producción en las plataformas offshore del presal.
Los crudos del Medio Oriente también se están viendo obligados a vender crudo con descuentos de hasta 30 dólares por barril.
Las tarifas en el mercado diario (spot) para contratar fletes de VLCC tocaron en octubre un máximo histórico de 1,4 millones de dólares por día en la ruta entre el Golfo Pérsico y Asia Oriental.
La suba refleja el aumento de los flujos de petróleo provenientes del estrecho de Ormuz. La Agencia Internacional de Energía (IEA) informó este mes que las exportaciones de petróleo crudo de los productores del Golfo, encabezados por Arabia Saudita, aumentaron en 4,4 millones de barriles por día hasta alcanzar los 13,9 millones de bpd en septiembre. Este nivel se ubica por encima del 75% de los niveles anteriores a la guerra.
Para salir por Ormuz, los productores en el Golfo Pérsico están realizando operaciones de transferencias de carga o ship to ship (STS) desde buques Aframax o Suezmax a buques VLCC en el golfo de Omán. Las compañías de seguros se niegan a dar pólizas a los tanqueros que cruzan por Ormuz, por lo que el riesgo de estas operaciones está recayendo sobre los productores del golfo.
Estas operaciones encarecen la logística petrolera en la ruta entre el golfo y Asia Oriental. Los buques VLCC deben permanecen estacionados durante semanas en las costas de Omán, mientras esperan para realizar dichas operaciones. Esto limita su disponibilidad para otras rutas comerciales petroleras clave a nivel mundial, como la que conecta la costa del Golfo de América (México) con Asia.
Asimismo, la escasez de superpetroleros provoca un efecto en cadena que se ha extendido al mercado de buques de menor tamaño, como los Aframax y Suezmax, cuya demanda y tarifas diarias también se han disparado.
Russell Hardy, director ejecutivo de Vitol, la mayor comercializadora independiente de petróleo del mundo, señaló a comienzos de mes que esta modalidad de operación a través del estrecho de Ormuz resulta «muy ineficiente».
«Comenzamos este conflicto con una crisis de crudo. Luego, esta se transformó en una crisis de productos derivados. Ahora, aunque sale más petróleo crudo de Oriente Medio, la situación se está convirtiendo en una crisis de transporte marítimo«, añadió Hardy. «En realidad, no hay suficientes buques para cubrir la demanda», observó el ejecutivo. (EcoJournal).





































